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OBAMA COLOCA MÁS FICHAS EN EL TABLERO

 

Jesús Dávila

SAN JUAN, Puerto Rico, 9 de Julio de 2009 (NCM) – Las designaciones esta semana por la Casa Blanca de un involucrado en el golpe de estado de 2002 en Venezuela y un funcionario que apoya la anexión de Puerto Rico como estado de la Unión, han dejado claro aspectos de la coyuntura hemisférica que enmarcan la crisis de Honduras.

 

Así, mientras estaba a punto de comenzar en Costa Rica el diálogo entre el presidente de Honduras, José Manuel Zelaya, y el jefe golpista Roberto Micheletti con la mediación del mandatario Oscar Arias y la bendición de Washington, el presidente Barack Obama nombraba para puestos claves en su gobierno con gran libertad de maniobra al ex director de la Fundación Nacional Cubano Americana Joe García y al funcionario del Congreso Tony Babauta.

 

La relación de la política de EEUU sobre la Habana con el golpe militar que desató un preludio del infierno en Centroamérica debería ser obvia, debido a que el derrocamiento de Zelaya se produjo a menos de un mes de que fuera precisamente en Honduras que la Organización de Estados Americanos levantara las sanciones contra Cuba. De igual forma, aunque un detalle menos conocido, el vínculo con Puerto Rico tiene que ver con que su Guardia Nacional es el cuerpo castrense de reserva de EEUU que se encarga de relaciones formales con las fuerzas armadas hondureñas.

 

En ese marco, que involucra además lo obsoleto de la estrategia militar estadounidense para América Latina documentado en casos como la inutilidad de la base de Palmerola, Obama está realizando una serie de movidas que –al menos en la superficie- ponen en desventaja a fuerzas recalcitrantes que sostuvieron la política imperial estadounidense plagada de golpes y dictaduras. Tales son los casos de la entrega a Bolivia del fugitivo ex coronel golpista Luis Arce Gómez, reclamado desde hacía muchos años, así como del agradecimiento a la América Latina a través del presidente brasileño Ignacio Lula da Silva por los esfuerzos para una solución diplomática a la crisis de Honduras.

 

Pero las designaciones de García y Babauta presentan aspectos más inciertos y de contradicciones para los propios EEUU.

 

García, un protegido de Jorge Mas Canosa, representó a la FNCA en 17 países antes de llegar a la dirección del organismo y en 2002 efectuó reuniones con los golpistas que intentaron derrocar al presidente Hugo Chávez y poner fin a la revolución bolivariana. Sin embargo, bajo la dirección del abogado de Miami ahora nombrado a un puesto importante en el Departamento de Energía, la FNCA dio su respaldo a la estrategia de Obama en la OEA para facilitar negociaciones con Cuba.

 

La nueva postura de García, que cuando estuvo vinculado al gobierno de George Bush apoyó también la política de éste sobre Radio Martí, ha provocado ataques de grupos más radicales en su posición contra el gobierno cubano. Su posición es que Obama ha sido brillante porque Cuba tendrá que acomodarse a los requerimientos de EEUU sobre el sistema democrático y los derechos humanos.

 

Sobre lo brillante que atribuye a la estrategia de Obama, al menos lo es para la FNCA, que ahora está comprometida en el apoyo a la política de EEUU sobre negociaciones con Cuba y es claro que el mandatario espera de esa organización una participación en todo el proceso. Además, la designación de García para la agencia encargada de energía lo pone en contacto directo con uno de los aspectos principales de la política de EEUU para con América Latina, con asuntos pendientes como las fuentes renovables de Brasil y el plan de Colombia para enviar electricidad a territorio de EEUU a través de la interconexión de América Central y un cable que cruce el Mar Caribe hasta Puerto Rico.

 

El caso de la designación de Babauta revela otro aspecto, cargado igualmente de contradicciones.

 

Babauta es natural de Guam, que se queja de que Washington exige que se resuelva primero el caso de Puerto Rico antes de atender la situación de esa otra colonia, en el Océano Pacífico. El funcionario ha servido por años en el subcomité de asuntos insulares del Congreso, donde se le conoce por haber dado mucho apoyo a los esfuerzos de los delegados anexionistas Carlos Romero Barceló y Luis Fortuño, así como lo hizo con el actual comisionado residente Pedro Pierluisi.

 

Al anunciar su designación, la Casa Blanca dijo que Babauta había trabajado en el Congreso por “el mejoramiento político de Puerto Rico”. Su designación para el Departamento del Interior –una agencia que participa en el comité de trabajo que diseña la política estratégica sobre Puerto Rico- ocurre en momentos en que Obama ha reiterado que el caso colonial puertorriqueño será atendido de manera definitiva este cuatrienio.

 

El avance de los anexionistas en Washington, sin embargo, plantea a la Casa Blanca un tema delicado ante la presión latinoamericana por la independencia de Puerto Rico.

 

Bien sea para convertir a esta nación isleña en estado de la Unión y así extender de forma definitiva la frontera de EEUU hasta el norte del Mar Caribe o para retirar su dominio como reclama América Latina, será importante que se defina el ambiente de cooperación o de confrontación en el hemisferio.

 

Parte de esa definición tiene que ver con el resultado de la crisis de Honduras y las conversaciones de Costa Rica.

 

Los golpistas hondureños, que contaron con apoyo externo de grupos como el Competitive Enterprise Institute y el CATO Institute, así como organizaciones empresariales de Centroamérica, son vistos como un intento de poner en práctica el modelo del golpe militar para detener el avance de la revolución bolivariana en muchos países. La reacción fuerte de las naciones del hemisferio en contra de volver a época de las dictaduras, sin embargo, ha puesto bajo sitio a los golpistas.

 

Obama por su parte no oculta su interés de descarrilar la revolución bolivariana y lograr cambios drásticos en Cuba, pero públicamente insiste en que las dictaduras militares no son la solución.

 

NCM-SJ-09-07-09-32

Conservative Republicans – No Surprise with Judge Sonia Sotomayor  By: Rubén Estrada
Orange County, NY, 6/4/09 


I
applaud President Obama for the historic nomination of Judge Sonia Sotomayor to serve on the U.S. Supreme Court. 
We Latino Conservative Republicans should not have been surprised, or expected any other choice, but that of a “Liberal”. 
I accepted the inevitable in knowing fully that whomever he chose was to be a liberal jurist. Although having the pleasure of knowing her personally, I am not in agreement with her very liberal positions and interpretations of law.  
 


Notwithstanding, I am very proud and I appreciate that out of all the considered candidates, he chose a very qualified woman of Puerto Rican ancestry from my same upbringing. I, the son of Puerto Rican parents, born and raised in the projects of El Barrio -Spanish Harlem, can identify with and appreciate her story.  I am concerned with the overwhelming negative bombardment by conservative talking heads such as Rush Limbaugh and Sean Hannity, to name a few.  I find it unproductive, disruptive, and not in keeping with the notion of our Republican party as being a “Big Tent.” 

If the party continues with the attacks, I fear we may lose the advances made within our community and worse, we will totally alienate and polarize the Latino electorate.   Republicans must take pride in being the party with demonstrated leadership in diversity as our past policies, sensitivities, and major Latino appointments have shown.

Let us not forget the many Latinos appointed by Republican administrations in our time dating back to President Nixon.   The timing is such that we, as a Party, should not provide any reason of perceived conflicts with our Latino community. We should accept, albeit with reservations, her nomination. Republicans should not be seen as haters.  We should identifying the positive and allow her nomination to takes its course - always hoping for a fair and honest confirmation process. 

If confirmed by the Senate, I hope Judge Sotomayor keeps focused on the Constitution of the United States. She must
impartially interpret the law while always avoiding judicial activism.
 
Now, more than ever, I truly believe the Republican Party must be the standard bearer of leadership. It must demonstrate its interest of inclusion of our Latino community. It must regroup and stop the hate spewed by the talking heads. Our objective should be to maintain our position as advocates for the alternative. This can only be achieved by toning down the attacks and galvanizing the historically loyal Latino Republicans in a positive unified approach.
  

Rubén Estrada is President of the Republican National Hispanic Assembly of Orange County, New York.


 

Asociación de Periodistas de Puerto Rico

5 de junio de 2009

Comunicado de prensa

Censuran anuncio Asppro en Primera Hora

La Asociación de Periodistas de Puerto Rico (Asppro) deploró la decisión de la gerencia del diario Primera Hora de censurar un anuncio pagado de la organización, invocando una política empresarial de “no publicar ataques contra el conglomerado editorial Ferré Rangel”, empresa propietaria del medio informativo.
El presidente de la Asppro, Oscar J. Serrano, reaccionó sorprendido por la negativa del diario a publicar un espacio pagado en el que “ni siquiera se menciona por nombre medio alguno y que refiere al lector al sitio web de la organización, donde aparece publicada una carta abierta en la que se evalúa la situación por la que atraviesan los medios noticiosos en la Isla.
“Raya en lo absurdo que ni siquiera pagando los periodistas podamos publicar nuestra opinión sobre lo que acontece en nuestro entorno profesional y que precisamente la censura ocurra en una empresa periodística que hace poco fue a los tribunales a reclamar su libertad de prensa. Eso es una traición”, declaró Serrano.
El presidente de la Asppro añadió que, “la confianza en los medios de comunicación se gana o se pierde con acciones como estas”.
El pasado miércoles, decenas de periodistas de todos los medios respondieron a la convocatoria de la Asppro y la Asociación de Fotoperiodistas y distribuyeron una carta abierta de las organizaciones titulada “los periodistas no nos quedamos callados”, en la que opinan sobre la creciente precariedad informativa de los medios en Puerto Rico, así como la reducción de puestos y derechos laborales en la radio, periódicos y telenoticiarios.
La novedosa actividad de los periodistas, que ocurrió simultáneamente en las principales avenidas de la capital y de la sureña ciudad de Ponce, no fue reseñada por los tres principales diarios del país.
La Asppro optó por pautar para el jueves un anuncio pagado en los diarios Primera Hora y Puerto Rico Daily Sun, refiriendo a los lectores a su página web, www.asppro.org, donde aparece publicado el texto completo de la carta abierta. El recién inaugurado diario cooperativo en inglés publicó el anuncio tal como fue contratado.
Entre otros datos, la carta consigna que “en meses recientes, los trabajadores en los medios de comunicación hemos enfrentado despidos en prensa, radio y la televisión”.  Y que, "existen amenazas de cesantías y recortes de derechos en importantes medios como la Corporación de Puerto Rico para la Difusión Pública, periódicos como El Vocero y El Nuevo Día, y televisoras como Univisión, Telemundo y WAPA TV”.
La carta añade que “en los últimos dos años, hemos perdido al menos 24 horas de programación de noticias semanales en la televisión, unas 50 páginas en todos los periódicos, y aproximadamente 350 posiciones de empleo”.
Al indagar la razón por la cual no se había publicado el cintillo contratado en Primera Hora, funcionarias del departamento de anuncios esquivaron la respuesta hasta que confesaron que ”la política de la empresa es la de no publicar ataques contra sus periódicos”, implicando que la mención de El Nuevo Día, propiedad del Grupo Ferré Rangel, igual que Primera Hora, era el verdadero motivo de la repentina cancelación.
Al solicitarle su decisión por escrito, la gerente de Anuncios refirió la petición a la división legal de la empresa.
Tanto el documento como el evento de la repartición recibieron una amplia difusión en otros medios aludidos en la carta, mientras que la gerencia de El Vocero aseguró que publicaría el anuncio en su edición sabatina.
Contacto:            Oscar J. Serrano (787) 505-5429

Adjunto, el anuncio censurado:

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¡LOS PERIODISTAS NO

SE QUEDAN CALLADOS!

vea carta abierta de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico y la Asociación de Fotoperiodistas

www.asppro.org l youtube.com/prtv2009

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Jesús Dávila


MOVIDAS ESTRATÉGICAS DE OBAMA SOBRE PUERTO RICO  

 

 

SAN JUAN, Puerto Rico, 26 de Mayo de 2009 (NCM) – El Presidente Barack Obama designó para el Tribunal Supremo a una jurista que desarrolló la teoría de que es viable conceder arreglos especiales a Puerto Rico si se le anexa como estado de la Unión, a la vez que su Gobierno inició los pasos para liberar a un preso político independentista.

Las dos acciones estratégicas de Obama sobre Puerto Rico, tomadas en un mismo día, se refieren a hechos ocurridos hace cerca de 30 años en relación con dos aspectos muy distintos del caso colonial de esta nación caribeña, que el mandatario estadounidense ha prometido resolverá este mismo cuatrienio.

El primero ocurrió en 1979 cuando Sonia Sotomayor, una puertorriqueña nacida y criada en el Bronx, Nueva York, escribió un ensayo para la Revista Jurídica de la Universidad de Yale –de donde se graduó con honores- en el que argumentó que el historial de Puerto Rico como colonia hacía viable constitucionalmente que Estados Unidos le respetara su derecho sobre recursos mineros y petroleros en sus aguas territoriales hasta 200 millas. Según Sotomayor, como potencia colonial EEUU adquirió una responsabilidad con “varias dependencias pobres” y que “algunas de estas, como Puerto Rico, podrían pedir la estadidad a menos que se les otorgue mayor autonomía” por lo que arreglos como darle los derechos sobre los recursos submarinos podrían ayudar al nuevo estado de la Unión “a superar sus problemas económicos.”  Sotomayor argumentó entonces que nada en la Constitución impedía a EEUU dar ese trato especial a Puerto Rico.

Con el correr del tiempo, aquella brillante abogada joven, de historial jurídico descrito como “moderado” y miembro de la Sociedad Filosófica de EEUU; se convirtió en juez de distrito federal bajo la presidencia del demócrata William J. Clinton y juez de apelaciones durante el mandato de su sucesor republicano George Bush. Ahora, luego de un intenso cabildeo liderado por la poderosa congresista puertorriqueña Nydia Velázquez con el respaldo del senador Charles Schummer (ambos demócratas de Nueva York) Sotomayor se ha convertido en la primera mujer puertorriqueña designada para el Tribunal Supremo de EEUU.

Muchos mencionan casos famosos en los que ha intervenido, como su decisión que resolvió la disputa que paralizó la liga de béisbol profesional estadounidense, pero pocos recuerdan su peritaje en cuanto a medidas especiales para viabilizar que Puerto Rico se convierta en estado de la Unión.

El segundo caso ocurrió apenas meses después de que Sotomayor escribiera su ensayo, cuando fueron arrestados en Evanston, Chicago, una decena de miembros de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional de Puerto Rico, que tenía un historial de ataques como parte de la lucha por la independencia de Puerto Rico. Uno de los arrestados, que se negaron a defenderse porque se declararon “prisioneros de guerra”, era el joven Carlos Alberto Torres.

A la vez que Obama acaparaba la atención de los medios de prensa con la designación de Sotomayor, sin hacer mucho ruido la Junta de Libertad Bajo Palabra de EEUU celebró una audiencia a Torres, uno de los presos políticos con más tiempo encarcelado. La junta acordó recomendar un proceso gradual para la liberación de Torres, que incluiría su traslado a una institución de “readaptación” durante seis meses, luego de lo cual podría quedar en libertad bajo condiciones especiales.

Tanto sobre la designación de Sotomayor, como en cuanto a la liberación de Torres, se trata de determinaciones que tendrán que ser refrendadas por los organismos pertinentes antes de ser finales y firmes. En el caso en particular de la designada como juez asociada del Tribunal Supremo, la votación será tomada en el Senado en Washington y ya sectores de derecha de la prensa estadounidense han comenzado a atacarla.

Para el movimiento anexionista, que controla en Puerto Rico la gobernación, las cámaras legislativas, el Comisionado Residente en Washington y hasta el Tribunal Supremo insular, la designación de Sotomayor para el Tribunal Supremo de EEUU era tomada con gran entusiasmo. El alto foro judicial sería la última instancia apelativa si se generan controversias legales sobre el proceso para revisar la condición política de Puerto Rico que ya comienza en el Congreso, aunque sin consenso de las fuerzas políticas boricuas.

Pero la designación de Sotomayor no era aplaudida sólo por los anexionistas, sino que contó de inmediato con un respaldo sólido de parte de los autonomistas y de diversos sectores puertorriqueños, tanto en el territorio nacional acá en el Caribe como en la “diáspora” boricua de EEUU. Huérfana de padre desde temprana edad, criada por su madre en un vecindario pobre del Bronx, estudiante aventajada y con un historial de servicio social impresionante –como su participación en el Puerto Rican Legal Defense Fund- Sotomayor es ahora símbolo de orgullo boricua fuera de líneas partidarias o doctrinales.

El caso de la libertad de los presos políticos, por otro lado, es otro tema que ha demostrado ser objeto de apoyo por parte de sectores amplios en Puerto Rico y EEUU.

Se trata, sin embargo, de los primeros movimientos perceptibles por parte del nuevo Presidente de EEUU en un camino que parece un campo minado.

Eso quedó demostrado cuando el pasado primero de mayo el Ejército Popular Boricua-Macheteros informó haber detectado agentes del Buró Federal de Investigaciones en unión a la Policía nacional tomando posiciones con francotiradores en las azoteas de los edificios cercanos al paso de la manifestación multitudinaria de trabajadores.

A tono con su política ordinaria, el FBI informó que no podía confirmar ni negar los informes de que sus agentes estuvieron activos ese día durante la manifestación obrera. Los Macheteros, por su parte, afirmaron que lo observado es indicativo de que el FBI y la Policía nacional “continúan planificando operativos” como el de un grupo comando que mató a su comandante Filiberto Ojeda en 2005.

El operativo de 2005 abortó las conversaciones que Ojeda sostenía con la Iglesia Católica para explorar la posibilidad de un proceso pacífico para que EEUU concediera la independencia a Puerto Rico.
 

 
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